Lo que un viernes en Panes y Peces le enseñó a mi familia
Llegamos como voluntarios pensando que íbamos a dar. Salimos recibiendo mucho más de lo que imaginamos.
Mis hijos tenían 10 y 13 años cuando les dije que íbamos a servir en Panes y Peces. Al principio se quejaron. Hoy me piden que los lleve cada viernes.
Hay algo que pasa cuando colocas una bolsa de comida en las manos de alguien que lleva días orando por ese milagro. Algo que no se puede enseñar con palabras, solo con presencia.
Vimos a personas rotas que salían sonriendo, no solo porque recibieron alimentos, sino porque alguien las miró a los ojos y las trató como hijas e hijos de Dios.
Panes y Peces nos recordó que la iglesia no son paredes — son personas con manos dispuestas.
Sigue leyendo
Cómo vivir cada día en la presencia de Dios
Cultivar una vida en la presencia de Dios no es una fórmula, es una decisión diaria. Aquí tres claves prácticas.
Grupos de Conexión: por qué los necesitamos más que nunca
En un mundo donde la soledad crece, los grupos pequeños son el antídoto que Dios diseñó desde el principio.
Cinco prácticas para criar hijos centrados en Cristo
Discipular a nuestros hijos es la misión más importante que tenemos como padres. Aquí cinco principios bíblicos prácticos.