Cómo vivir cada día en la presencia de Dios
Cultivar una vida en la presencia de Dios no es una fórmula, es una decisión diaria. Aquí tres claves prácticas.
Hay un lugar donde nuestra alma descansa, donde las preguntas encuentran paz y donde la vida cobra sentido: la presencia de Dios. Pero vivir ahí no es automático — requiere intención.
El Salmo 27:4 nos muestra el corazón de David: "Una cosa he demandado a Jehová, y esta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová y para inquirir en su templo".
Primero, separa tiempos a solas con Él. No tienen que ser largos, pero sí constantes. Quince minutos cada mañana con la Biblia abierta pueden cambiar tu día entero.
Segundo, escucha tanto como hablas. La oración no es un monólogo. Aprende a detenerte y permitir que el Espíritu Santo te guíe en quietud.
Tercero, llévalo contigo a lo cotidiano. En el tráfico, en el trabajo, con tus hijos — la presencia de Dios no es exclusiva del templo.
Hoy, decide caminar consciente de que Él está contigo. Y descubrirás que toda la vida se vuelve un lugar santo.
Sigue leyendo
Lo que un viernes en Panes y Peces le enseñó a mi familia
Llegamos como voluntarios pensando que íbamos a dar. Salimos recibiendo mucho más de lo que imaginamos.
Grupos de Conexión: por qué los necesitamos más que nunca
En un mundo donde la soledad crece, los grupos pequeños son el antídoto que Dios diseñó desde el principio.
Cinco prácticas para criar hijos centrados en Cristo
Discipular a nuestros hijos es la misión más importante que tenemos como padres. Aquí cinco principios bíblicos prácticos.